𝕸𝖆𝖟𝖆𝖙𝖑á𝖓 𝖍𝖆𝖈𝖊 40 𝖆ñ𝖔𝖘 | Se agudiza la escasez de vivienda | Siempre habrá déficit: Arquitecto César Gamboa

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Foto tomada de internet con fines ilustrativos.
  • No hay estudio específico sobre el Mazatlán antiguo.

Por Juan Lizárraga Tisnado. NOROESTE-Mazatlán, 15 de junio de 1982.

Mazatlán, como todas las ciudades de la República Mexicana, tiene déficit de viviendas y un cuadro citadino de regulares dimensiones, llamado el Antiguo Mazatlán, de viviendas grandes y bonitas a pesar de estar abandonadas y que bien podrían derrumbarse para construir sobre ellas conjuntos habitacionales o remodelarlas para darles un uso específico, sea habitacional, comercial, como estacionamiento de vehículos, etcétera.

Ese antiguo Mazatlán marca una época, un estilo, un ambiente diferente. ¿Habría que polemizarse si se destruye o no cuando se requiere de una habitación para muchas personas?

Nadie quiere destruirlo, pero tampoco los pobres de Mazatlán pueden seguir deambulando de casa en casa, buscando la renta más cómoda, acorde a sus recursos económicos mientras se desperdician esos espacios céntricos.

Tampoco se trata de regatear o de un “ni tú, ni yo”, sino que quienes tengan interés en conservarlo deben presentar un estudio completo del antiguo Mazatlán.

Esta especie de reto lanza el arquitecto César Gamboa, director de Planeación de la Presidencia Municipal.

“Un estudio profundo sobre el antiguo Mazatlán, no existe. Un estudio donde se digan las características y se planteen alternativas para plantear usos y alternativas del antiguo Mazatlán, tampoco existe”, añade.

Este estudio debe especificar qué edificios deben reconstruirse, destruirse o remodelarse para que sean casas habitación, estacionamientos de vehículos o centros comerciales.

Este estudio debe plantear por qué se debe preservar tal y cual edificio, así como la manera de hacerlo.

¿Aceptarán los propietarios las recomendaciones que hiciera este estudio, si llegara a realizarse? Aceptarían, si se otorgan estímulos fiscales a quienes se invite a darle vida a esa zona vieja.

En Estados Unidos es lo más “chic” actualmente vivir en una casa antigua y se ha puesto de moda revivir el patrimonio histórico desde hace cinco años.

¿No podría, siquiera por esta ocasión, imitarse una moda norteamericana que no vaya en perjuicio de nuestra mexicanidad, como la revitalización del antiguo Mazatlán?

SIEMPRE HABRÁ DÉFICIT, SOSTIENE EL ARQUITECTO CÉSAR GAMBOA

Juan Lizárraga Tisnado. NOROESTE-Mazatlán 16 de junio de 1982.

El futuro de la necesidad más importante para el ser humano es incierto. Sí. El problema de la vivienda tiende a agudizarse a pesar de los esfuerzos que se hacen para combatirlo. Ni pregunte. Ni pregunte quién es el ganador entre la construcción de habitaciones y la explosión demográfica. No se acaba de echar el techo a una casa cuando ya hay una pareja con un hijo que la reclama.

La explosión demográfica ha ganado la carrera. Lo vemos aquí en Mazatlán, ciudad de historia, centro comercial en el estado que alcanzó renombre nacional por ser también puerto turístico y de altura rondando los 1900, lo hemos visto aquí, en esta ciudad que tiene muchos augurios porque está muy bien comunicada, para ser una ciudad importante: lo vemos aquí, porque Mazatlán se extiende hacia el norte, como hongos surgen las casas, pero sigue subsistiendo el problema de la vivienda.

El joven arquitecto César Gamboa, director de Planeación de la Presidencia Municipal, sintetiza todo de la siguiente manera: Hay déficit de vivienda y siempre lo habrá. No se trata de un problema individual, sino social, en el que intervienen cuestiones políticas y económicas.

  • ¿ANARQUÍA URBANA? FALTAN RECURSOS

La planeación urbana está de moda (ojalá y no sea sólo por motivos políticos). Fue el punto con que el candidato del Partido Socialista Unificado de México a la presidencia de la República, Arnoldo Martínez Verdugo, llegó a Mazatlán para hacer proselitismo electoral; sobre este tema trató el mismo del PRI, Miguel de la Madrid, no hace 24 horas, cuando habló para solicitar el voto de los sinaloenses.

Y la cuestión no va a abordarla nadie desde un ángulo estético, de que si es bonita o es fea la ciudad de Mazatlán, sino de si hacen falta viviendas, si se construyen las necesarias y en el lugar adecuado.

Ya lo dijimos: hay déficit. Sí hay déficit, pero el hecho de que Mazatlán cuenta con un Plan de Desarrollo ha propiciado que la ciudad crezca con cierto orden.

Se ha hablado de anarquía. Existe en cierta manera, aunque no de manera generalizada, y eso se debe a la falta de recursos económicos para guiar este desarrollo que se ha disparado ante la impasibilidad de los mazatlecos que por inercia buscan su acomodo.

(La Dirección de Planeación, existente desde 1974, tiene a su cargo dar los lineamientos necesarios para que la ciudad crezca en una forma armónica, además de ofrecer asesoría y de dar su punto de vista sobre los problemas planteados por el desarrollo urbano. Sus dictámenes se apoyan en los lineamientos marcados por el Plan Director).

¿Cuáles son los problemas planteados por el desarrollo urbano? A consideración del arquitecto Gamboa es sólo uno: los asentamientos irregulares.

  • EJIDOS E INVASIONES, EL ETERNO PROBLEMA

La anarquía en el desarrollo urbano, a criterio del director de Planeación, la propician los asentamientos irregulares, es decir, la creación de las colonias en ejidos y en terrenos federales, ya sea a través de renta o de invasión, porque al no estar definida la  propiedad, los gobiernos municipales no pueden intervenir en la urbanización ni los moradores de estos asentamientos quieren pagar, por inseguridad, los costos, que son altísimos.

Estos son los problemas de Mazatlán. Se palpan en el caso del ejido El Venadillo, donde se rentan tierras para habitarlas, y en los esteros de Urías y el Infiernillo, en cuyos alrededores se han instalado varias colonias. Como la gente no es propietaria de la tierra, pues se conllevan casi 15 años para que las autoridades federales deslinden, la urbanización queda suspendida. A lo sumo se logra la introducción del agua potable y de la energía eléctrica.

Por esta misma razón, el gobierno no puede hacer programas fuertes de inversión.

Además, los asentamientos urbanos presentan problemas de tipo político, social y económico, se manipula a los necesitados de vivienda, hay problemas de insalubridad y realmente existen personas de bajos recursos que requieren de una casa.

  • DOS ALTERNTIVAS

Mazatlán está creciendo, inexorablemente crece. INFONAVIT, FOVISSSTE e INDECO, el gobierno federal, ha trabajado sobre conjuntos habitacionales que benefician a sectores de la población, no a todos en general.

Hay problemas con la vivienda y a criterio del arquitecto Gamboa, dos pueden ser las soluciones:

  1. Construir fraccionamientos semiurbanizados (cambiar la ley, si es necesario para ello), que cuando menos tengan el trazado de las calles, luz y agua, en terrenos en que sea fácil el cambio de propietarios, y
  2. Crear “bolsas de tierras” (reservas territoriales), fundamentalmente de propiedad privada de las que el Ayuntamiento pueda disponer para dirigir el desarrollo urbano.

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