METAMORFOSIS DE UN POLÍTICO | Blanca Nieves Palacios Barreda

0
1181

Tras muchas décadas de gobiernos emergidos de las filas del Partido Revolucionario Institucional (PRI), con alternancia de dos sexenios del Partido de Acción Nacional (PAN), los mexicanos, nos fuimos acostumbrando a que, los políticos basan su actuar en el engaño y la mentira.

Los lemas de las campañas de los candidatos a ocupar la Presidencia de la República así lo demuestran: Luis Echeverría, “Arriba y Adelante”; José López Portillo, “La Solución Somos Todos”; Miguel de la Madrid, “La Renovación Moral”; Carlos Salinas de Gortari, “Que Hable México”; Ernesto Zedillo, “Bienestar Para tu Familia”; Vicente Fox, “El voto del Cambio”; Felipe Calderón, “El Presidente del Empleo”; Enrique Peña Nieto, “Mi compromiso es contigo”; Andrés Manuel López Obrador, “Por el Bien de todos primero los Pobres”.

“Siendo la política el conjunto de relaciones derivadas de la interacción de los seres humanos como consecuencia de vivir en sociedad” (economipedia.com/definiciones) quienes deciden tomar como forma de vida el dedicarse a la política, han cambiado su real definición por: “la política es el conjunto de actividades que se asocian con la toma de decisiones de grupo, u otras formas de relaciones de poder entre individuos, como la distribución de recursos”.

Como los patrones culturales y educativos se trasmiten de generación en generación, esta redituable actividad para los políticos y/o vividores de ella, no ha sido la excepción y, heredan los puestos de poder a todos los miembros de su familia, llegando a acumular inmensas fortunas.

Adecuada es la frase de: “dale poder a un ambicioso y te dejara en la desgracia”, y es justamente lo que los mexicanos, por mas de ochenta años venían haciendo; una incongruencia incomprensible resulta el hecho de que, en cada elección, los ciudadanos depositaran su voto por candidatos del PRI, por ser los poseedores del emblema de la Bandera Nacional y el resultado ha sido mas de 60 millones de mexicanos en la pobreza.

Los lemas señalados al inicio del presente, así como el juramento de velar por el bienestar de los mexicanos, ante el poder Legislativo y Judicial son olvidados y transformados radicalmente, prevaleciendo en esos políticos una verdadera transformación e implantando, la corrupción, la impunidad, el autoritarismo y la represión.

El cinismo de estos personajes ha rebasado todo, para convertirse en una verdadera burla del pueblo; baste recordar el lema de Salinas de Gortari, mismo que refiriéndose al Partido opositor de la Revolución Democrática (PRD), sustituyó por: “a esos ni los veo ni los oigo”.

No resulta pues incomprensible el hecho de que se haya depositado la confianza en un político que, aunque emanado de las filas del PRI, su principal promesa principal sería: terminar con la corrupción y rescatar a millones de mexicanos de la pobreza; agregando que: “en este gobierno no se mentiría, no se robaría ni se traicionaría”.

Hay quienes, entre esos mas de 30 millones que votaron por López Obrador, que cuestionan su desempeño y falta de cumplimiento a sus promesas, antes que ser escuchados, son descalificados y señalados como, “adversarios”, exhibiéndolos como enemigos de una anunciada 4ta. Transformación.

La política vista como: “la asociación de tomas de decisión de grupo y de distribución de recursos”, ha trastocado gravemente el pensamiento de los políticos que, a lo que le dan mayor importancia es a formar Partidos políticos, para mediante ellos, acumular riquezas y poder.

En este nuevo sexenio en el que se suponía, el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) derrotó al PRI y al PAN y demás Partidos políticos familiares, se observa que puede más la costumbre que la vergüenza, pues militantes de estos Partidos, son los nuevos “morenistas reciclados” y, los vemos ocupando esos espacios de poder de los que por muchos años han disfrutado.

Esto ha quedado mas que claro en estas elecciones a Gobernador en algunos Estados de la República Mexicana el 5 de junio del año en curso, en la que MORENA obtuvo el triunfo en 4 Estados de 6, pero, los candidatos no eran morenistas, sino priistas reciclados.

“Poderoso caballero es don dinero” (Francisco de Quevedo, Dramaturgo y poeta -1580-1645) y, el dinero hace poderoso a cualquier pelafustán vestido de traje y corbata, y se autonombran políticos.

bnpb146@hotmail.com

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí