LA FELICIDAD DE LOS MEXICANOS | Blanca Nieves Palacios Barreda

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Hemos conocido tres representaciones de los mexicanos a través de, caricaturas, películas, novelas; la primera que viene a mi mente es la de un indio mexicano, sentado bajo la escasa sombra de un nopal, con su ancho sombrero de paja, su vestimenta de manta envuelto en un sarape y sus huaraches, haciendo nada.

La que le seguiría, es la de un hombre vestido con traje de charro, pistola al cinto, defendiendo a la población de los cuatreros roba vacas y despojadores de tierra, enamorado, borracho y jugador, pero siempre del lado de la justicia.

Atrás quedaron aquellos tiempos peliculescos para, en la actualidad, ver y padecer a delincuentes que, transitando libremente en autos y camionetas blindadas, con armamentos que solo habíamos visto en los desfiles del Ejército mexicano, secuestrando mujeres, hombres, jóvenes y niños.

A las mujeres, las violan, las asesinan y desaparecen o, las instalan en casa de prostitución para hacer con ellas su negocio, “trata de blancas” le han dado en llamar; a los hombres, en tanto sus enemigos por causas que no suelen ser tan desconocidas, ni por las autoridades ni la ciudadanía misma, los “levantan”, entre cuatro o cinco sujetos armados hasta los dientes, los suben a un carro, los torturan hasta la muerte, los descuartizan y los meten en bolsas negras y los arrojan en lugares céntricos para que sus respectivos jefes constaten que, hicieron su trabajo y los otros, sepan a lo que se atienen si “invaden sus territorios” .

Y llegamos a vivir un 2022 viendo que, son tres las máximas aspiraciones de los mexicanos: la primera, tener un Supermán -Presidente le llaman- que solucione todos los problemas del País, sin que nosotros nos tengamos que esforzar; segunda, que gane mi equipo preferido de futbol y, tercera poder comprar el mejor carro, celular o tablet de moda, cueste lo que cueste.

Y ahí vamos, viendo en la actualidad a las nuevas generaciones, obsesionadas y entregadas a los medios electrónicos; antes eran utilizados los deportes para mediatizar y dividir a los mexicanos y convertirlos en verdaderos rivales, todo por defender a un equipo de once futbolistas, al grado de darse los hechos mas violentos en los que ha habido, heridos y hasta muertos y, las autoridades siguen manteniendo esos entretenimientos perversos y fatídicos, solo por complacer y enriquecer a los dueños de ese negocio -empresarios le llaman- y claro obtener impuestos millonarios igualmente, cuyo destino es bien conocido -desvíos le llaman-.

Se ha perdido el sentimiento de solidaridad, para quienes han perdido a un hijo, hermana (o), esposo y que, al salir a exigir justicia a las autoridades, a buscar a sus seres amados desaparecidos, con el dolor reflejado en sus rostros, caminan con sus familiares y más allegados amigos, pocos, siempre pocos, porque los 50 mil u 80 mil mexicanos están en los estadios de futbol; a ellos para su fortuna seguramente no les han desaparecido a un hijo o hija, a su padre, madre o hermano.

Por su parte, el Presidente actual, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), viviendo en el Palacio Nacional junto a su señora esposa, Beatriz Gutiérrez de López, que no es “primera dama”, pero que disfruta viviendo también en ese mismo Palacio y viaja al extranjero en representación, no sabemos de quien, si solo de su esposo Presidente o de los mexicanos, dejando de lado la valiosa oportunidad que la vida le da, de ser solidaria con sus compatriotas en situaciones tan dolorosas como es el caso de la inseguridad y desaparición de más de 100 mil seres humanos.

Por su parte fiel al programa que el mismo se impuso, ha sido la prioridad para el Presidente, su Conferencia de Prensa Mañanera; sus magnas obras, que de ninguna manera se desestiman pero que, la seguridad de los mexicanos no se resolverá, teniendo todos los días a las 6 de la mañana reunión con el Secretario de la Defensa Nacional ni declarando en su diaria tribuna, su enorme confianza para el Fiscal, Alejandro Gertz Manero; su amor por los posibles candidatos a la presidencia; su preocupación por los derechos humanos de los delincuentes y la mención reiterada de su táctica de, darnos seguridad diciéndole a los miembros de los cárteles del narcotráfico de: “abrazos no balazos”.

Son muchos los mexicanos que, basando su esperanza de un verdadero cambio a través de un solo hombre, depositaron en AMLO, de manera total su confianza, pensando: “este si es el bueno”; sin recordar lo dicho por nuestros padres y abuelos cuando había cambio de Presidente: “ojala este sí sea el bueno”, así transcurrieron más de 80 años.

Los 3 factores que contribuyen a un verdadero cambio son: la Educación, la Cultura y el Deporte y en eso, no hemos visto cambio algún; de inicio nombró como Secretario de Educación a un fiel servidor de Ricardo Salinas Pliego, Esteban Moctezuma; en cuestión de Deporte insisto, baste ver los Estadios repletos de personas que no practican el deporte, solo acuden a ver a jugar, a embriagarse y a pelear; la Cultura, formando parte del conocimiento de nuestras tradiciones, costumbres y, desarrollo de las facultades intelectuales de los individuos a través del arte en sus diferentes manifestaciones, ni se impulsa y al parecer ni hay interés en ello. Aclárenos pues señor Presidente ¿Cuáles son las Transformación que tienen en mente?

bnpb146@hotmail.com

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