A 160 AÑOS DE LA BATALLA DE PUEBLA, AÑO DE 1862

0
482

Texto: José Alberto Rodríguez Bernal

La Vida de Ignacio Zaragoza Seguin es digna del reconocimiento unánime. Nacido el 24 de marzo de 1824 en Bahía de Espítu Santo, provincia de Texas, cuando este territorio pertenecía México, experimentó las vicisitudes de una familia de soldados puesto que su padre, Miguel Zaragoza, era militar de carrera y siendo originario de Veracruz tuvo que trasladarse al norte, de allí a San Luis Potosí, Guanajuato, Matamoros, Monterrey y Zacatecas, a veces con su familia y a veces solo, de tal manera que el joven Ignacio Zaragoza cursó sus estudios y templó el espíritu en varios lugares, sobre todo en Matamoros y Monterrey hasta el año de 1853 en que ingresa a las Guardias Nacionales el grado de sargento.

Al año siguiente se adhiere al Plan de Ayutla lanzado por el viejo general Juan Álvarez el 1o. de marzo de 1854 para destruir la tiranía y corrupción santanista, habiendo participando el 23 de junio de 1855 en la toma de Saltillo y en la defensa de Monterrey un año después. Cuando Ignacio Comonfort dio el golpe de Estado, en 1857, Zaragoza de inmediato secundó a defensores de la Constitución en México, en Guadajara y en otras partes del interior del país, sirviendo a las órdenes de Jesús González Ortega con quien estuvo en la batalla de Calpulapan en el Estado de México, del 22 de diciembre de 1860, donde obtuvieron el triunfo de los conservadores, ostentando ya el grado de general.

ANTECEDENTES

La Guerra de la Reforma 1858 – 1860Termino de la Guerra CivilTerminaba en estas condiciones este complicado conflicto que durante tres años había asolado a nuestra República. Es difícil considerar los efectos traumáticos que tuvo sobre áreas económicas como la agricultura, la minería, la industria y el comercio. El gobierno que había triunfante llamado liberal heredaba una economía exhausta y destrozaba. De ahí que pasaban poco más de seis meses para que nuestro Presidente de la República Pablo Benito Juárez García, se viera forzado a tomar una medida sin precedente: La declaración de una moratoria de dos años a los pagos de la deuda externa. Por consiguiente la Victoria de Calpulapan, aunque cortaba el nudo gordiano que enredaba hacía tres años los destinos de la República no resolvía los conflictos que le habían dado origen. La Guerra Civil dejaba sembradas las semillas de los graves conflictos que le seguirían. De tal manera la Constitución de 1857 adquiría una fuerte carga simbólica y emocional que en poco facilitaría su manejo como instrumento de gobierno ya de por sí bastante problemático.

Aún con la derrota de los conservadores, muchos permanecieron en pie de guerra, haciendo imposible la pacificación del país, ya que buscaban el apoyo extranjero la fuerza que requerían para imponerse a la “minoría opresora” liberal. Estos facilitaron las crecientes tensiones entre el gobierno republicano y las potencias europeas, cuyos acuerdos previos con el gobierno alterno conservador de Miguel Miramón- el préstamo Jecker, el Tratado Mon- Almonte- lógicamente Benito Juárez había desconocido, y cuyos pagos como acreedoras se vieron suspendieron en julio de 1861. En este año el gobierno constitucional se vería nuevamente enfrascado en una guerra.

Esta vez se enfrentaba al viejo enemigo conservador, pero también a España, Francia e Inglaterra. La Batalla de Puebla fue un combate librado el 5 de Mayo de 1862 en las cercanías de la Ciudad de Puebla, entre los ejércitos de la República Mexicana bajo el mando del General Ignacio Zaragoza Seguín y del segundo Imperio Francés dirigido por Charles Ferdinand Conde de Lorencez, durante la segunda intervención imperial en México, cuyo resultado fue una victoria importante para los mexicanos ya que con unas fuerzas consideradas como inferiores lograron vencer a uno de los ejércitos más experimentados.

La disposición del ejército llamado de Oriente se dispuso como sigue: El ala derecha Mexicana la cubrían las tropas de Oaxaca dirigidas por Porfirio Díaz Morí, el centro por Felipe Berriozábal y a Francisco La Madrid, con las tropas del Estado de México y San Luis Potosí, la izquierda se apoyó en el cerro de Acueyametep ubicado en el norte de la Ciudad y en cuya cumbre se ubican los fuertes de Loreto y Guadalupe con el General Miguel Negrete al frente.

El inicio de la confrontación comienza a las 11.15 a.m. Y termina alrededor de las 19 horas. Cada ejército llevaba alrededor de cinco mil militantes y se considera que el francés perdió más de mil integrantes del mismo.

Ignacio Zaragoza mandó un telegrama a Palacio Nacional en la Ciudad de México a las 5:49 donde el enemigo se había iniciado la retirada hacia Amozoc… Las armas del Supremo Gobierno se “han cubierto de gloria”. Señor presidente estoy muy contento con el comportamiento de mis generales y soldados, todos se han portado bien. Deseo que nuestra querida Patria hoy tan desgraciada, sea feliz y respetada de todas las Naciones.

El 5 de septiembre de 1862 de 33 años, todavía acuartelado en Puebla contrajo tifo y falleció tres días después . Lo sustituyó en el mando del Ejército de Oriente el General Jesús González Ortega, quien se encargaría de la defensa de la ciudad, ya que se esperaba el regreso de los franceses, reagrupados y con refuerzos, lo cual sucedió en marzo del siguiente año bajo el mando del General Fréderic Forey, el ejército extranjero comenzaría el Sitio de Puebla con 2 meses de duración. El General González Ortega ya sin armamento ni municiones y alimentos tuvo que dejar la plaza y retirarse por consiguiente y permitir que el ejército francés llegar a tomar la Ciudad de México.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí