La invasión rusa, el reclamo del parlamento europeo y la respuesta del presidente | Por Heriberto M. Galindo Quiñones

0
247

1.-Nunca he sido partidario de invasión alguna, de cualesquier potencia a un país independiente y soberano.
Al tener en mente que nuestro país y varios países hermanos, latinoamericanos y del Caribe hemos sufrido este tipo de flagelos, lo justo es rechazar de manera contundente abusos de esta naturaleza, del signo que sean, tan solo por humanidad y por respeto a la soberanía, pues nos recuerda los que padecimos de parte de los Estados Unidos de América, de Francia y de Austria.
En medio de los atropellos, el mundo ha visto la valentía del pueblo de Ucrania en defensa de su patria, y hemos observado, también, la irascibilidad del jefe del gobierno ruso que no ceja en su propósito invasor y de dominación, sin importarle el dolor humano, la destrucción física y moral de familias inocentes, edificios, infraestructura, hospitales, viviendas e instalaciones fundamentales de Ucrania, que está en pie de una lucha muy desigual, pero llena de dignidad.
Vemos que muchos países del mundo occidental han reaccionado con armas económicas, comerciales y financieras que están afectando la economía rusa, pero a pesar de ellas no se percibe intención de retiro y de eliminación de los afanes bélicos del presidente ruso; y tampoco se asoman los acuerdos que garanticen la paz y el respeto a la soberanía de Ucrania.
En medio de este fragor, la interdependencia económica y la diplomacia no han logrado detener lo que en los hechos ya es una guerra que, por las destrucciones, recuerda los estragos de la segunda conflagración mundial, por eso y para evitar la tercera guerra mundial es deseable y urgente que se impongan diálogo, raciocinio, acuerdos, orden y paz.
2.-El tema relativo a la votación mayoritaria del parlamento europeo, que cuestionó y reclamó al gobierno mexicano por los asesinatos de periodistas en nuestro país, por el respeto a los derechos humanos y por infinidad de asuntos que les han llamado su atención, y que están inscritos en acuerdos que nuestro país tiene firmados con ellos, son temas de la mayor importancia, pero se impone puntualizar que dichos crímenes no son imputables al gobierno.
El pronunciamiento europeo tiene varios asegunes:
a) Un aspecto es el que se refiere a los asesinatos propiamente dichos, pero otro no menos importante es el que tiene qué ver con la confrontación, que prácticamente a diario propicia el presidente de la República en las conferencias mañaneras, en las que cuestiona a las y los periodistas e intelectuales, y a los medios de comunicación, que no le son afines.
b) Es innegable que como mexicanos nos lastima y nos duele un reclamo como el que nos ocupa, y habría que analizar a fondo el pliego que tanto enojo generó en el presidente de la República. La propuesta del presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, Ricardo Monreal, para llevar a cabo un encuentro parlamentario entre legisladores mexicanos y parlamentarios europeos, para dilucidar y aclarar, me parece muy atinada y atendible.
Ciertamente no ha sido el actual gobierno federal el autor intelectual ni material de las ejecuciones de los periodistas inmolados, pero obviamente que sí hay corresponsabilidad en cuanto al clima de inseguridad existente en el país, y al de la violencia desatada por el crimen organizado, que ha afectado a cientos de miles de compatriotas durante los últimos tres decenios.
3.-La respuesta del presidente de los Estados Unidos Mexicanos al parlamento europeo, denotó irascibilidad de parte del primer mandatario de la nación y ausencia del más elemental lenguaje diplomático.
Es válido y humano molestarse y hasta enojarse, cuando se considera injusta y fuera de lugar una acusación, pero el presidente de la República en su calidad de jefe del gobierno y del Estado mexicano, debe contenerse y actuar con mesura, no debe reaccionar a la ligera o al bote pronto, sino que debe meditar y reflexionar más, sobre lo que ha de responder o decidir, y antes habría de hacer las consultas pertinentes ante sus colaboradores expertos en la materia, para que su respuesta sea suficientemente razonada y ampliamente fundamentada.
El caso que nos ocupa es a todas luces lamentable, porque ha generado una reacción muy fuerte contra el presidente de México.
Habría que meditar y reflexionar en la conveniencia y utilidad de una rectificación que implique una disculpa, o de plano atenerse a las consecuencias del porvenir en materia diplomática con el parlamento europeo más aún porque se tienen acuerdos firmados, y hay algunos otros pendientes con Europa.
Las buenas maneras son base de la buena diplomacia, y como diría el clásico moderno mexicano, don Jesús Reyes Heroles: En politica la forma es fondo.
Es innegable que por la airada respuesta presidencial al parlamento europeo y por otras actitudes y decisiones erráticas en materia diplomática se ha generado una imagen negativa, y por ello hay pesar y zozobra entre muchos miembros el servicio exterior mexicano. Seguramente que el Secretario de relaciones exteriores está sufriendo por esta situación.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí