Mazatlán hace 40 años| Aquella invasión y desalojo de terrenos junto a la colonia López Mateos

0
129

Por Juan Lizárraga T. NOROESTE-Mazatlán, 11 de enero de 1982.

Desalentados, molestos y escépticos, los invasores de aproximadamente seis hectáreas situadas por la carretera Internacional al norte, en la llamada colonia del Periodista, junto a la López Mateos, desalojaron el área, ante la promesa de que hoy dialogarían en Culiacán con el gobernador Antonio Toledo Corro.

Antier, como a las doce de la noche, se inició la invasión del terreno. Más de trescientas personas rompieron la oscuridad con teas encendidas para instalarse en el lugar. Veinte minutos después llegaron varias patrullas repletas de policías al mando del subinspector Alfredo Escobar. Después hicieron acto de presencia agentes de la Policía Judicial del Estado.

Pacíficamente, la policía acordonó la zona, mientras el subinspector hacía una tregua con los invasores; al día siguiente tendrían una reunión con el gobernador y con el presidente municipal, pero quedaría prohibida la introducción de material y de más gente y quien saliera ya no podría entrar.

Con la incursión de la policía, casi la mitad de los invasores habían abandonado el terreno aterrorizados.

Ayer por la mañana, todo era optimismo entre los precaristas, a pesar de que estaban cercados por la policía.

Gilberto López Ramírez, presidente de la vecina colonia Sánchez Celis, con autorización de la Asociación Cívica de Colonias que dirige Federico Velarde, aceptó ser el representante de los invasores.

En la entrada de la invasión había una manta de la Federación Revolucionaria de Profesionistas y Empleados de México, en la que se manifestaba el apoyo a la toma. Guadalupe Barrera García, secretario de Acción Agraria de dicha organización, dijo que probablemente se pondría a la invasión “Licenciado Miguel López Ochoa”, el secretario nacional.

Sin embargo, nunca llegaron, ni el gobernador ni el presidente municipal.

Gilberto López informó que los terrenos se encuentran en litigio entre el Ayuntamiento y Rafael Olivo, residente en Culiacán, quien se adjudica la propiedad del terreno.

Dijo que esa área fue donada por el gobierno para crear la colonia del Periodista (¿?), pero que inexplicablemente no había sido habitada por los de este gremio y después apareció como propietario Rafael Olivo.

El optimismo continuó por toda la mañana. Sin embargo, hubo quienes salieron y ya no pudieron acceder. La policía permitiría la entrada de comida, nada más y que introdujeran cobijas por la tarde.

Al atardecer, un agente de Gobernación del Estado les informó que para dialogar con el gobernador era requisito indispensable que desalojaran.

Gilberto López titubeó primero y luego aceptó “entregar la plaza” para dialogar y los invasores quedaron divididos, pero una minoría permaneció adentro.

(El apoyo de las colonias agremiadas a la Asociación Cívica nunca llegó, a excepción del de la “Sánchez Celis”).

Finalmente y en el lapso de una hora, todos abandonaron el terreno, malhumorados y molestos con Gilberto López, quien saldría hoy a Culiacán para tratar de entrevistarse con el gobernador, quien ayer se encontraba en esta ciudad.

La noche, con su manto negro, cubrió al terreno que ya había quedado solitario.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí