Los indígenas de Sinaloa y su gusto por los “convites” embriagadores, desde la época prehispánica hasta la fecha

0
373
Foto: Animal gourmet.

Juan Lizárraga Tisnado. NOROESTE-Mazatlán, a 2 de marzo de 1985.

Cuando los misioneros llegaron a Sinaloa después de la conquista, encontraron que los indígenas ya se embriagaban, aunque sus borracheras eran colectivas, casi exclusivamente, ya que la bebida “no la usaban cada uno a solas y en sus casas, sino en célebres y continuos convites que hacían para ellas y cualquiera del pueblo que hacía vino era llenando grandes ollas y convidando a la boda a los de su ranchería o pueblo, y a veces también a los comarcanos y vecinos; y como era tanta la gente, no faltaba convite para cada día y noche de la semana y así siempre andaban en embriagueces”.

Tal dijo Andrés Pérez de Ribas en “Historias de los Triunfos de Nuestra Santa Fe” y tal continúa siendo en Sinaloa después de la conquista, de las misiones, de las guerras de Independencia y de Reforma, de la Revolución Mexicana y de mil acontecimientos más.

Año Nuevo, Carnaval, Semana Santa, beisbol, Día de la Madre, del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; Día de cualquier santo, del cumpleaños nuestro, del familiar o del amigo; todos los días hay convite o motivo para el convite social.

Pitahayas, pencas de mezcal, panales de miel, eran la simiente del alcohol de los indígenas, que conocían la técnica de fabricación para obtener el agua “que tanto arrebataba el juicio”.

La tecnología se perfeccionó y en lo que se refiere a Mazatlán, es ahora la Cervecería del Pacífico la principal surtidora de esta “agüita”, amén de las mezcalerías y de otras firmas cerveceras que distribuyen aquí el líquido. Esa negociación que nació con el siglo XX, fue fundada por un grupo de alemanes, uno de ellos Germán Evers, quien donó 15 mil acciones de la cervecería al Ayuntamiento, pero cuando lo presidía Guillermo B. Gómez, vendió la industria en 7 mil pesos a la Casa Echeguren. Los dineros obtenidos por la venta de cerveza cambiaron de bolsillo, pues fueron los funcionarios del gobierno municipal quienes los obtendrían en grandes cantidades si no se hubiera realizado la operación.

Son particulares los beneficiarios del alcoholismo imperante hoy en Mazatlán, pues las cantinas montadas por la propia cervecería, son de las más abundantes en Mazatlán, la cual reparte sus ganancias entre los administradores de las mismas cantinas, que como se dijo en NOROESTE en días pasados, existen en razón de 2 por cada escuela, cosa que aunque no quiera decirlo Alcohólicos Anónimos, es una variable demasiado influyente en el incremento del alcoholismo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí