Un golpe de viento aterrorizó a la flota francesa en la rada de Mazatlán el 4 de febrero de 1865

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GOLPE DE VIENTO en la rada de Mazatlán (México)

Mazatlán, 5 de febrero de 1865.

“Un acontecimiento terrible ha sorprendido y consternado a los habitantes de Mazatlán, el 4 de febrero pasado. La época de los malos tiempos no llega todavía, nadie esperaba una perturbación atmosférica tan furiosa como la que produjo el golpe de viento que azotó en el puerto, y cuya causa se debió, probablemente, a un movimiento de la marea. De acuerdo con el testimonio de los habitantes del país, la tempestad se desencadenó con una violencia singular sobre la costa.

El dibujo que yo envío representa la playa de Mazatlán a las ocho horas de la mañana, en el momento más fuerte de la tempestad. El transporte El Rhin, que había salido a la costa durante la noche y había perdido su hélice y su timón, había sin embargo logrado mantenerse a flote. Se mantuvo más de dos horas en una posición muy crítica, atrapado por las cuchillas. Finalmente, no logró vencer el agua que lo invadía y amenazaba con hundirlo, cortó sus cadenas y encalló cerca del Beranger.

A esta última embarcación se le habían roto sus cadenas hacia las siete horas de la mañana, y, a pesar de la sangre fría de su capitán, que cortó el mástil para salvar la embarcación, se vio perdido completamente, agitando su bandera con signos de angustia. El almirante Mazeres, conmovido por este desgarrador espectáculo, envío una lancha, que felizmente salvó a toda la tripulación en naufragio.

El Rubens, de Bourdeaux, se fue a pique seguido de una enorme vía de agua; su tripulación se salvó a bordo del Rhin en el momento que este último pasaba por su costado para encallar.

Los otros barcos, La Victoire, la Pallas, el d’Assas y el Lucifer, no han tenido averías serias. Afortunadamente no se ha tenido que lamentar la pérdida de ningún hombre en los barcos de la bahía.

El Beranger y el Rubens se perdieron completamente; el transporte Rhin pudo mantenerse a flote y salvó sus mástiles y su artillería, a pesar de que se llenó de agua hasta el puente.

Camille Fosseau.

FUENTE: L’illustration: journal universel. v.45 (Jan-June 1865).

Entrada armada por Juan Lizárraga Tisnado para Reporte Naranja.

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