El Plan de Casa Mata y la llegada del agua potable al cerro del mismo nombre en Mazatlán

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Cerro de Casa Mata, se llamó Cerro de Maldonado.
Fuerte de Casamata en Matamoros, Tamaulipas, construcción reservaba para uso militar y servía como almacén de municiones, armas y otros artículos militares.

El Plan de Casa Mata fue una proclama emitida por Antonio López de Santa Anna el primero de febrero de 1823, con el fin de abolir el sistema de gobierno monárquico e instalar una república. Fue emitida en el Fuerte de Casamata, en Matamoros, Tamaulipas.

El plan tenía la intención de reinstalar el congreso y declarar nulo el imperio de Iturbide y su desconocimiento como emperador.​ De esta manera, este documento cambió la forma del estado mexicano, de monarquía a república.

EL CERRO DE CASA MATA EN MAZATLÁN

En Mazatlán existe un cerro llamado “De Casa Mata” debido al cual, una de las calles de su alrededor (al sur oriente) se llama de la misma manera, aunque también se le nombra “Francisco Villa” y antes se llamó Guanajuato de la parte del cerro hacia el sur.

Oses Cole explica lo siguiente de dicho cerro y calle:

A partir que atravesamos la calle Martiniano Carvajal y dejando atrás un angosto callejón (Cárdenas) que está a mano derecha, arranca la empinada cuesta que conduce al antiguo cerro de Maldonado, después conocido como de Casa Mata, por un depósito de pólvora y municiones que tuvo en el lugar la Secretaría de Guerra y Marina, donde hoy se encuentra un gran tanque de concreto del que se surte de agua potable parte de la ciudad. Al pie del cerro cierra la calle y queda solamente una angosta escalera para peatones, que conduce a la cima.

Esta calle se llamó de Casa Mata, por el nombre por el que es conocido el cerro en que se encuentran construidos los tanques de los que se distribuye parte del agua que requiere la ciudad.

Llega el agua de color ‘amarillento y rojizo’ a Mazatlán desde Peña Hueca, Siqueros

En febrero de 1890 se hizo cargo de la dirección general de la Abastecedora Francisco Urriolagoitia, y a él le correspondió dar la orden el 17 de Junio de ese mismo año para que el agua saliera de los depósitos de Peña Hueca a Mazatlán, donde llegó a las 8:45 de la noche. En un principio el agua que salía tenía un color entre amarillento y rojizo, lo que causó gran alarma y disgusto entre la población, pero eso se debió a que se estaban lavando las cañerías por su interior y el líquido arrastraba toda la suciedad que había por dentro, y el problema se terminó relativamente pronto.

Según información de la propia Abastecedora, ésta tenía en Siqueros dos bombas, una de ellas capaz de elevar 5,000 metros cúbicos de agua cada veinticuatro horas; la otra más chica. Los tanques de Peña Hueca tenían una capacidad de almacenamiento de 4,600 metros cúbicos, mientras los de Casa Mata, aquí en Mazatlán, podían almacenar 3,643 metros cúbicos. La tubería de acero laminado que conducía el agua de Siqueros a este puerto tenía una longitud de 30,700 metros, y cada veinticuatro horas podían transportarse por ella, por gravedad, más de 4,100 metros cúbicos. En la ciudad la tubería tenía una longitud total de más de once kilómetros, y al 31 de Diciembre de 1890 había 268 domicilios contratados para surtirse de agua. La obra total costó $380,292.53.

He aquí la curiosa relación entre el histórico Plan de Casa Mata, el cerro y calle del mismo nombre en Mazatlán y un poco de la historia del agua en el puerto.

Entrada armada por Juan Lizárraga Tisnado para Reporte Naranja.

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