Wolf Ruvinskis, actor, luchador profesional, mago, y empresario

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  • Wolf Ruvinskis Manevic nació en Riga, Letonia, el 30 de octubre de 1921; murió en la Ciudad de México el 9 de noviembre de 1999.

Nació en el seno de una familia judía y se nacionálizó mexicano. Vivió y trabajó en México la mayor parte de su vida.

En cine, al que entró con mucho trabajo ya que no correspondía al galán de la época por su impactante anatomía y de inmediato se ganó un lugar entre los actores de reparto más populares.

Su primera intervención en cine mexicano fue en la cinta No me defiendas, compadre (1949), un trabajo que marcó la relación profesional y amistosa entre el protagonista Germán Valdés Tin Tan y Ruvinskis.

Éste se volvió comparsa habitual en varias de las mejores películas del cómico, como Simbad el mareado (1950), El revoltoso (1951), Las locuras de Tin Tan (1952), El bello durmiente (1952), Me traes de un ala (1953), El vagabundo (1953), El sultán descalzo (1956), El gato sin botas (1957) y Tres mosqueteros y medio (1957); su última colaboración con el cómico fue al año siguiente, justo cuando éste iniciaba su etapa de decadencia.

A la par de sus intervenciones al lado del famoso pachuco, tuvo participaciones por demás afortunadas en cintas como La oveja negra (1949), El hombre sin rostro (1950), Trotacalles (1951), Los tres alegres compadres (1952), La noche avanza (1952), Cuando levanta la niebla (1952), El señor fotógrafo (1953), Caballero a la medida (1954), El túnel 6 (1955) y La estrella vacía (1957), cintas que le permiten trabajar con prácticamente todas las grandes estrellas de entonces, como: Pedro Infante, Fernando Soler, Arturo de Córdova, Miroslava Stern, Mario Moreno Cantinflas, Pedro Armendáriz, Leticia Palma, Jorge Negrete, Andrea Palma, Columba Domínguez y María Félix, por mencionar a algunos.

Mención aparte merecen sus excelentes caracterizaciones en películas como La bestia magnifica (1953), junto a Miroslava Stern y Crox Alvarado, cinta que inauguraría el género de luchadores, muy famoso en años posteriores, Pepe el Toro (1953), junto a Pedro Infante y en la que filman la mejor escena de boxeo hecha hasta ese entonces; muchos críticos elogiaron este trabajo y se dijo que “sin un adversario como Wolf Ruvinskis, Infante difícilmente hubiera alcanzado las alturas de heroísmo que tuvo”, La vida no vale nada (1954), otra vez con Infante, quien ganó el Ariel por esta película, Ladrón de cadáveres (1957), con Columba Domínguez, cinta que se ha vuelto de culto y es considerada la mejor película del cine de luchadores.

En 1960 Wolf alcanzó su momento de mayor popularidad al aceptar la oferta del director Federico Curiel para protagonizar una serie de películas de ciencia ficción de bajo presupuesto, basadas en un personaje que él había creado: Neutrón; con este personaje filma cinco películas que fueron un éxito entre 1960 y 1965, teniéndolo a él como estelar.

FUENTE: ÉPOCA DE ORO. https://www.facebook.com/CinedeNostalgia/posts/3877284212378552

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