Las playas, sujetas a modificaciones: Peraza. El movimiento de la arena

0
247
Mitad del año, la arena cubre Olas Altas en su parte norte; otra mitad, la sur.
  • Espigones y muros contra la erosión. Debe construirse detrás de las dunas.
    • Juan Lizárraga Tisnado. NOROESTE-Mazatlán, 16 de enero de 1987.
Mar, llegaste hasta la orilla que Dios te señaló
Mar, no puedes abarcar, aunque quisieras, más que yo
Mar, llegaste hasta la orilla que Dios te señaló
A quedarte tranquilo, tranquilo y quieto
A pesar de tu grandeza y tu furor.
(José Alfredo Jiménez).

La inmensidad y poderío del mar mueve siempre a filosofar y es por ello que acudimos al filósofo musical más popular de México, José Alfredo Jiménez, para abrir este reportaje.

Con los pensamientos de lo citado pueden dormir tranquilos los habitantes del fraccionamiento Playa Sur, los administradores de los muelles fiscales, los propietarios de hoteles ubicados en la playa y los mazatlecos en general.

José Alfredo quería adueñarse a fuerza de un amor, pero siempre su vida (como el mar), se detenía en la orilla que Dios también a él le señaló. Miente José Alfredo, manipula José Alfredo y cae en contradicción. La metáfora entre el mar y su vida queda a medias porque en la misma canción habla de un “pero” que quizá no concordó con la metáfora de su vida pero que aplicado al mar es muy real. Dice así:

Pero esperas que el viento te acompañe
y entre los dos formar una tormenta,
entre los dos hacer mil tempestades
y arrastrar a su paso lo que encuentras.

¡Claro! ¿Dónde quedan los ciclones, las marejadas, las olas marinas y tsunamis? Y por eso por exagerar, porque diariamente mar y viento hacen y deshacen, cambian la orilla que les fue señalada y esto lo saben más que nadie los hoteleros que han construido a la orilla de la playa, a quienes se dedica el reportaje. Por lo demás, voces anónimas han anunciado que un día el mar recuperará los terrenos que le han sido arrebatados, pero el apocalipsis no se sabe cuándo llegará.

LAS PLAYAS, SUJETAS A MODIFICACIONES

Ramón Peraza Vizcarra, quien tiene maestría en Ciencias del Mar, menos filósofo y con la rigurosidad de la ciencia, dice que las playas, que son por lo general abiertas y están asociadas a dunas estabilizadas por la vegetación permanente y que aunque algunas playas son más estables que otras, todas están sujetas a modificaciones durante un periodo de tiempo.

¿Por qué estas modificaciones? Vizcarra señala en el artículo “Problemas de Conservación y Manejo de Playas Arenosas en Costas Tropicales”, que publica la revista “Ciencias del Mar” de la misma escuela, algunos de los aspectos más importantes:

“El medio ambiente playa-duna está configurado, controlado y dominado por una combinación de factores físicos que actúan a largo y corto plazo, tales como: fluctuaciones del nivel del mar, almacenaje de arena en las dunas, corrientes a lo largo de la costa, a movimientos de arena perpendiculares a la costa, olas de tormenta y los patrones resultantes de la erosión y depositación de arenas”.

¿Y qué nos va o qué nos viene lo anterior?

“En muchos lugares del mundo se han perdido y se siguen perdiendo grandes cantidades de dinero y esfuerzo al pretender controlar artificialmente las playas para destinarlas a determinados usos o por el emplazamiento de estructuras tan cerca del agua como aparentemente pueda parecer seguro”, enfatiza Ramón Peraza.

Para el científico es fundamental lo anterior porque “el desconocimiento de muchos procesos naturales que tienen lugar en las playas ocasiona a menudo que se construyan obras que las afecta irremediablemente”.

ESPIGONES Y MUROS CONTRA LA EROSIÓN

Y tenemos, a causa de esta ignorancia del carácter transicional de la playa, que un sector ubicado entre Punta Camarón y Punta Sábalo, lo que se llama Zona Dorada, ha sufrido una serie de cambios importantes por las estructuras de ingeniería costera que se construyen para evadir los problemas de erosión en los edificios construidos ¨frente al mar”.

Paralelas o semiparalelas a las líneas de costa, se ven muchos hoteles paredes o muros que separan a la tierra de la acción de las olas. “Comúnmente se construyen los muros con una cierta pendiente con el objeto de disminuir la energía del oleaje. El muro ofrece protección sólo a la zona que está inmediatamente detrás y no a las áreas adyacentes a lo largo de la costa ni a la playa que está enfrente de la pared”, explica el estudio de Peraza.

Perpendicular a la línea de costa, se construye el espigón o “groin”, “con el fin de atrapar una porción de la deriva litoral de las arenas y de este modo ensanchar las playas. Esas estructuras  ayudan también a prevenir mayor erosión de la playa existente. Los “groins” son relativamente estrechos en amplitud y pueden variar en longitud de menos de 10 metros hasta cerca de 200 metros.

DEBE CONSTRUIRSE DETRÁS DE LAS DUNAS

Peraza Vizcarra sostiene que las autoridades correspondientes deben establecer una política de desarrollo de la zona costera de acorde con estrategias racionales de conservación no sujeta a los intereses de los turisteros inversionistas.

Y propone: “Una mejor estrategia es el emplazamiento de todas las estructuras permanentes al menos detrás de la línea de dunas que colinda con el mar. Estas edificaciones de preferencia deben estar localizadas en lugares donde la vegetación más permanente sugiere una considerable protección y un medio ambiente más estable. Aun en estos sitios se deben tomar algunas medidas, como por ejemplo, la construcción de los edificios sobre pilotes con el objeto de proteger contra las perturbaciones severas que ocurren una o dos veces cada cien años”.

No ha sido así, porque en el tramo de Sábalo al Camarón los principales hoteles están construidos cerca de la playa, pegados al mar y pronto tuvieron problemas de erosión, aun cuando las playas están protegidas por las Tres Islas.

Los afectados se protegieron. “Inicialmente en la playa del Hotel Las Flores se construyó un pequeño espigón rocoso y posteriormente, entre el Hotel Caravelle y el Océano Palace se construyeron cinco más. Estas estructuras alteraron sustancialmente las playas afectando a sus vecinos, quienes también se tuvieron que resguardar construyendo diversos tipos de muros”.

El problema es visible, latente, pero se creó artificialmente, por ignorancia. De cualquier manera, el turistero recupera pronto la inversión. El detalle es el siguiente, y aquí estamos con Ramón Peraza:

Lo anterior ha originado una disminución en la cantidad de las playas de la zona, las cuales fueron consideradas durante mucho tiempo como las mejores playas del puerto y soporte de su extraordinario desarrollo turístico”.

Esta imagen tiene un atributo ALT vacío; su nombre de archivo es Imagen4-19-1000x1024.jpg

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí