JOSÉ CLEMENTE OROZCO, caricaturista,​ muralista y litógrafo jalisciense

0
499
  • José Clemente Ángel Orozco Flores nació en Zapotlán el Grande, después Ciudad Guzmán, Jalisco, el 23 de noviembre de 1883; murió en la Ciudad de México el 7 de septiembre de 1949.

Sus padres fueron Irineo Orozco Vázquez y Rosa Juliana Flores Navarro. Pasó parte de su infancia en Guadalajara y luego en Ciudad de México, donde conoció la obra de José Guadalupe Posada.

José Clemente Orozco fue un pintor que formó parte de la generación del muralismo mexicano, surgida en la primera mitad del siglo XX. Junto con Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, se convirtió en una referencia fundamental de este movimiento y del arte latinoamericano. Más allá de estos hechos conocidos, cabe preguntarse quién fue José Clemente Orozco, cuál fue su estilo o qué lo caracterizó, cuáles fueron sus obras más importantes y dónde se encuentran.

Formación y estudios. Su primera experiencia formativa en pintura la tuvo en la Academia de Bellas Artes de San Carlos, donde recibió clases nocturnas por algún tiempo.

En 1897 su familia lo inscribió en la Escuela Nacional de Agricultura de San Jacinto, donde se graduó de ingeniero agrónomo. Durante este período, antes de graduarse, se ganaba la vida levantando mapas topográficos.

En 1904, Orozco perdió su mano izquierda en un accidente con pólvora.

Entre 1907 y 1914, inició formalmente su formación artística en la Academia de San Carlos. Allí recibió clases del español Antonio Fabrés. Poco después conoció al Dr. Atl (Gerardo Murillo), quien lo orientó hacia la indagación de la identidad mexicana.

Sus primeros trabajos. A partir de 1911 se ganó la vida como caricaturista en las publicaciones El Hijo del Ahuizote, El Imparcial La Vanguardia. En 1913 llegó a ser director de la publicación La Malora.

En 1916 llevó a cabo su primera exposición bajo el título La casa de las lágrimas, que tuvo lugar en la librería Biblos del D.F. mexicano.

El muralismo mexicano. En 1922, se unió a David Alfaro Siqueiros, Diego Rivera, Rufino Tamayo y otros nombres destacados para dar forma al muralismo mexicano. El muralismo fue un movimiento que perseguía retornar el arte a la dimensión de lo público y servir al nacionalismo y la causa popular.

Carrera internacional. En 1928 José Clemente Orozco se fue a Nueva York, EE.UU., donde realizó la exposición Dibujos de la revolución. Tras esto, en 1930 realizó una obra mural en el Pomona College de California y, un año más tarde, ejecutó otra en el New School for Social Research de Nueva York. Viajó también por Europa, donde estudió a los grandes maestros del barroco y conoció a los artistas de vanguardia.

Regreso a México. En 1934 regresó a México y se comprometió con la defensa de los valores revolucionarios, convirtiéndose en un artista muy valorado.

Desde 1941 Orozco se dedicó a la pintura de caballete, aunque no dejó de emprender proyectos murales.

En 1943 participó como miembro fundador del Colegio Nacional. Orozco publicó su autobiografía dos años después, en 1945. En ella revela su decepción política.

En 1946 integró la comisión de Pintura Mural del Instituto Nacional de Bellas Artes junto a sus pares Siqueiros y Rivera. Ese mismo año recibió el Premio Nacional de Bellas Artes de México.

José Clemente Orozco falleció en Ciudad de México el 7 de septiembre de 1949, a consecuencia de un paro cardíaco.

Estilo e influencias:

  • José Clemente Orozco mostró gran interés por los temas sociales, que en su primera etapa se expresó en la representación de la cotidianidad del mundo subalterno, bares y cabarets.
  • Sus temas preferidos fueron la historia precolombina, la historia de México y la crítica al mundo contemporáneo.
  • Evadió la mistificación del tema indígena al percibirlo como parte del conflicto histórico de México.
  • Rechazó los modelos occidentales clásicos y de vanguardia, y se interesó por el estudio de la estética indígena.
  • En su obra predominan los personajes masculinos.
  • Heredó del barroco las grandes diagonales en composiciones grupales y el uso del claroscuro como recurso dramático.
  • Usó la coloración incendiada, semejante al vigor expresionista.
  • Resaltó la geometrización de las figuras.
  • Sus personajes solías ser hieráticos y robustos.
  • Prefirió el gigantismo y la monumentalidad en sus composiciones.

TEXTO: Andrea Imaginario. Profesora universitaria, cantante, licenciada en Artes (mención Promoción Cultural), con maestría en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, y doctoranda en Historia en la Universidad Autónoma de Lisboa.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí