Brasil empieza a mentalizarse para cancelar el carnaval de 2021

0
108

RÍO DE JANEIRO (Sputnik) — En ese momento no lo sabíamos, pero el carnaval de este año fue en cierta manera la fiesta despedida del mundo tal como lo conocíamos. En febrero, nuevo el coronavirus todavía sonaba como algo lejano, una tragedia de Wuhan.

Venecia canceló sus bailes de máscaras, pero en el país tropical el virus llegó (o empezó a hacerse notar) un poco después. El primer caso se detectó en Brasil el 26 de febrero. No podía ser más simbólico: era miércoles de ceniza.

El Rey Momo salvó la fiesta por los pelos y ahora aquellos momentos de abrazos y besos con desconocidos bajo el sol abrasador o bajo la la lluvia torrencial, empujones y todo tipo de aglomeraciones irresponsables e intercambio de gotículas, son el lejano recuerdo de otra época. El carnaval de 2020 se salvó, pero los peores presagios ya empiezan a cernirse sobre el de 2021, a pesar de que aún faltan ocho meses.

A día de hoy, las principales escuelas de samba de Río de Janeiro ven imposible desfilar en el Sambódromo. “Es simple: si llega la vacuna, tendremos samba. ¿Cómo vamos a trabajar con una multitud de gente sin una inmunización colectiva? No voy a poner en riesgo a mis componentes, la prioridad es la comunidad”, decía estos días a los medios locales Renato Gomes, presidente de Sao Clemente, una de las escuelas de Río.

Otras escuelas ven imposible realizar el carnaval en 2021, ya sea en febrero o más adelante, porque además de seguridad sanitaria falta seguridad jurídica. “Hoy las decisiones judiciales tienen mucha fuerza. Existe el riesgo de que hagamos inversiones muy altas y que más adelante los contagios vuelvan a subir y que la Justicia ordene la suspensión”, argumentaba también ante la prensa local Fernando Fernandes, presidente de Vila Isabel.

Las 12 principales escuelas de Río se reunieron para intentar consensuar una postura, pero aún predomina la idea de que hay que cancelar “sine die”.

Las reuniones y debates no son una frivolidad ni una exageración. El carnaval es una industria cultural que mueve muchos millones y da de comer a miles de familias, no sólo del sector turístico. Costureras, mecánicos, percusionistas, coreógrafos o bailarines viven y dependen del calendario carnavalesco.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí