CARLOS BUENO, ¡QUÉ BUENA ONDA!

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  • Carlos Alejandro Bueno Poblett nació en Cuernavaca el 18 de febrero de 1941; murió el 18 de agosto de 2001 en Mazatlán.
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Su carnal, el fotógrafo Antonio Ibáñez.

Impartió clases de dibujo en los barrios chicanos de Los Ángeles, California, EUA, en el Self Help Graphics al lado de su amigo Toño Ibáñez, fotógrafo profesional ya fallecido también, y sister Karen. Realizó varios murales en Mazatlán tanto en la Plaza La Concordia, en el barrio del Cerro de la Nevería y en Olas Altas con Las Lloronas.

En 1973 montó su primera individual, Las novias de pueblo, en Los Ángeles, California; después de ésta montó un sinnúmero de exposiciones, en Mazatlán la mayoría, y en Estados Unidos. Realizó exposiciones colectivas en San Francis Hospital de Los Ángeles, California; en la UCLA, International Students Center de Los Ángeles; en los portales del Palacio Municipal de Mazatlán y One man show and “travestis”, en la Galería Arte Activo de Mazatlán. Realizó murales en las iglesias de Overton, Nevada, y Nuestra Señora de Guadalupe, en San José, California; en Bank of America, en Los Ángeles; en las oficinas del periódico Noroeste Mazatlán; en el barrio de la Nevería, Mazatlán, entre otros.

En 1986 fundó en Mazatlán el grupo de pintura Los Pargos integrado por niños discapacitados al lado de la recién desaparecida Teresita Páez. Dirigió asimismo el taller de artes plásticas Los Camaleones, integrado por internos del Cereso Mazatlán, en donde prestó servicio social hasta el final de sus días.

En 1997 colaboró con la cultura sinaloense al inaugurar en Copala, Concordia, Sinaloa, la Fine Art Gallery en que mostró gran parte de su obra en un evento en que sus amigos se trasladaron en camiones hasta esa comunidad turística en donde Ricardo Urquijo inauguró el edificio junto con la conocida periodista de esos tiempos Chuyita Cuevas, propietaria junto con su esposo Lee Corbiel.

En 1999 montó una colección de Lloronas en los pasillos del Mercado Municipal del puerto, y esa misma se expuso al año siguiente en el Museo de Arte de Sinaloa.

LA DIRECTORA del Museo de Arte y Mirla Osuna, organizadoras de un homenaje en el décimo aniversario de su fallecimiento, invitaron a la poetisa María Muñiz y a ese señorón de la palabra, Gaspar Velarde, quienes evocaron esa figura talentosa, pintoresca, bonachona y amistosa como en vida fue Carlos Bueno Poblett.

¡Qué buena onda! dijera con su frase célebre y con la tonadita chilangona esa que nunca perdió. ¡Descanse en paz

Carlos Bueno también manejó excelentemente el color pero su predilección fueron las tintas.. Aquí una de las vírgenes que realizó cuando recién llegó a Mazatlán allá por 1976-77, aproximadamente.

Sirenas, gordas, redes, travestis, narcisos, novias de pueblo, lloronas, en el homenaje póstumo a Carlos Bueno Poblet, pintor morelense que se confesaba adoptado por Mazatlán.

SÍ HAY vida después de la muerte y ésta se puede apreciar en algunas ocasiones. Que bien debió sentirse el pintor Carlos Bueno con el homenaje que buenos amigos le organizaron. Ni dudar que debió estar diciendo “¡Qué buena onda!”.

Y es que a 10 años de su partida, qué mejor recordarlo con un homenaje. Este se efectuó en el Museo de Arte, en la sala que lleva su nombre, lugar donde varias veces Carlos mostró su obra (además, en aquel entonces el Museo de Arte y el Acuario estaban de moda), la galería del Ángela Peralta ya no le tocó a Carlos para exponer ahí. ¡Ah, eso sí!, muy frecuente llegaba al teatro vestido de short, huaraches y su traje beige. 

Fuente: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.228394463878582&type=3

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