LA CASA EDITORIAL RETES Y “EL CORREO DE LA TARDE”

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  • MIGUEL RETES Y CÍA. Casa Editorial, papelería, librería
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Si hay una casa en Mazatlán que pueda felicitarse de atraer la atención de cuantos viajeros desembarcan en el puerto es la de los Sres. Miguel Retes y Cía. El edificio de su propiedad donde tiene extensos talleres y lujosa tienda está situado en una esquina predominante de la plaza Machado, considerada como la más aristocrática, y entre el Csino de Mazatlán y el Club de la Unión. Es la Imprenta más antigua del Estado, habiendo sido fundada en 1861. Muchos son los periódicos que se han publicado desde esa época ya remota en que se registran tantos disturbios y tan frecuentes revoluciones. Sin embargo todas esas publicaciones han sido en esos talleres, y la colección que gracias a esa circunstancia ha formado la casa, no sólo es interesantísima sino de incontestable mérito para la historia de Mazatlán.

El fundador de la imprenta fue el señor don Palo Retes. Hoy día el establecimiento ha adquirido tal desarrollo e importancia que sólo sus archivos y algunos muebles recuerdan lo que pudo ser la primera instalación, reputada por los contemporáneos como la más perfecta de este Estado y los vecinos.

En la esquina principal, Calle de la Constitución y con vista a la Plaza Principal, hay un amplio salón que merece el nombre de biblioteca más bien que el de tienda, con sus altos techos y sus paredes cubiertas con lujosos armarios de anchas vidrieras repletas de libros, papelería, útiles de escritorio y cuanto pertenece al ramo; tiene el aspecto de una sala de lectura de alguna sociedad literaria. El señor don Miguel Retes y su consorcio, el señor don Eugenio Damy atienden a los visitantes con su exquisita amabilidad, y dos dependientes se ocupan del despacho. Atravesando esta sala se penetra a un gran cobertizo perfectamente dispuesto para que en la temporada de calores no sufra de falta de aire el numeroso personal. Allí encontramos treinta operarios bajo vigilancia de un entendido director. Al lado están las prensas, siendo dos de cilindro, cinco de pedal y dos de otros sistemas. A una distancia prudente para evitar todo peligro de incendio, está el motor, pues parte de las prensas y de la maquinaria correspondiente se mueve por vapor. Tres departamentos más hay que visitar: la encuadernación, con los aparatos más modernos y entendidos operarios. Dudamos que en muchas ciudades de los Estados Unidos se pueda competir con el trabajo de los Sres. Miguel Retes y Cía. en este ramo. Siguen las máquinas de rayar y lo concerniente a grabados, estereotipos. Por fin los talleres donde se fabrican los sellos de goma.

Debido a una atención especial presenciamos el tiro del Correo de la Tarde, vimos cómo se doblaba y rotulaba con suma facilidad y rapidez, celebrando que su circulación fuera tan extensa, pues en cierto sentido se nos iniciaba en un secreto que debería ser público en honra de esa influyente publicación, de sus redactores y de la casa fundadora y editorial. Al despedirnos pasamos por una sala donde en grandes casilleros vimos muy bien encuadernadas colecciones de lo que se puede llamar periodismo de Mazatlán desde su cuna. Sobre varias mesas estaban montañas de publicaciones de todos los países del mundo y al ver unos caballeros muy ocupados a escribir, no necesitamos preguntar dónde estábamos, pues comprendimos que esa era la sala de redacción.

Los Sres. M, Retes y Cía. reciben órdenes de varios Estados de la República, y muchos trabajos que antes se mandaban ejecutar en el extranjero no salen ya del país. En cuanto al ramo de papelería, muy probable es que en brece tome mayor importancia, pues las importaciones de las casas son directas, sin intermediarios y proceden de las fábricas mismas.

Sin sentir, los Sres. Retes y Cía. están cumpliendo con una misión altamente civilizadora que no puede pagarse con dinero, y consiste en la ilustración de las masas. Con el establecimiento de su librería se está notando que aumenta, que se generaliza el gusto por la lectura, y sabido es que quien ama los libros no malgasta su tiempo.

EL CORREO DE LA TARDE

Mazatlán puede vanagloriarse de haber sido la primera ciudad de occidente que haya tenido un periódico diario y lo que la honra más, un periódico bien escrito, interesante, ameno, digno de figurar en la prensa imparcial y respetable de cualquier país. Muchos son los periódicos semanarios que se han establecido en Mazatlán pero su vida ha sido corta. El culto de la literatura ha inspirado a veces a jóvenes entusiastas, empresas periodísticas de diversas clases, pero o han desmayado en sus nobles propósitos o no han podido soportar los crecidos gastos que trae consigo la realización de esta clase de proyecto.

El Correo de la Tarde fue fundado en 1885 por el señor don José Retes, de la casa editorial Miguel Retes y Cía. Desde su principio contó con numerosos suscritores y a los pocos meses de existencia, la Cámara de Comercio de Mazatlán lo eligió para su órgano oficial, y el Ayuntamiento le confiaba las actas de sus sesiones y la promulgación de sus decretos. Sus artículos de fondo están escritos con suma prudencia e imparcialidad, por periodistas entendidos quienes tratan de toda clase de cuestiones de interés público, económico, comercial y social. Su información es la más completa que se puede desear, poniendo el lector al tanto de cuantos acontecimientos notables pasan en la República y en el mundo entero. Tiene el servicio telegráfico diario de Europa, de los Estados Unidos y de la Capital de la República, proporcionando así a los lectores las noticias sensacionales del día. La Gacetilla siempre extensa, bien informada, escrita con tacto y gracia, es apreciada de los vecinos del Estado y de los extraños que lo han visitado. En el folletín se publican las novelas más modernas, traducidas a veces especialmente para El Correo. Este es el primer y principal diario en el Occidente así como el más caracterizado y popular de los Estados de la República. Su circulación siendo extensa en toda la costa del Pacífico y en el interior del país, los avisos que en sus columnas insertan, adquieren por esa circunstancia cierto prestigio muy favorable para los comerciantes, industriales, etc., que desean dar a conocer sus mercancías y productos. Los resultados en este sentido han sido tan positivos que raros son aquellos quienes no se han aún convencido de la utilidad de ocupar un lugar en la sección de avisos, El Correo de la Tarde publica una edición especial los domingos dedicada particularmente a la literatura, y una crónica de los sucesos más interesantes de la semana, escrita con suma gracia, sobre todo al tratar de cuestiones locales. En esta sección figuran notas referentes a asuntos generales y políticos. Muchos escritores de buen nombre en la República han comenzado ensayando su pluma en las columnas de la Edición Dominical, y no pocos jóvenes poetas y poetisas han comenzado sus tareas en este periódico.

Editores Propietarios, Miguel Retes y Cía.; Redactores, Sres. Lic. Carlos F. Galán, Lic. Daniel Pérez Arce, Dr. M. Carvajal, Esteban Flores y Adolfo O’Ryan; Reporter, Señor don Narciso Valenzuela.

Southworth, J.R. (1898). Sinaloa Ilustrado. Gobierno de Sinaloa. Págs. 150-152,

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