Francisco Cañedo Belmonte, el porfirismo en Sinaloa

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Francisco Cañedo Belmonte nació alrededor de 1839 en La Bayona, Municipio de Acaponeta, Nayarit. Falleció de pulmonía el 5 de junio de 1909.

Fue el mayor de los hijos, de Justo Cañedo y de Francisca Belmonte. Algunos de sus biógrafos afirman que, muy joven, se trasladó a Mazatlán y que allí trabajó como dependiente en la tienda de los señores Vasavilbaso; que la guerra contra la Intervención Francesa despertó sus facultades de soldado, y que se inscribió, con otros jóvenes mazatlecos, en el entonces Batallón “Guerrero” de la Guardia Nacional.

Lo cierto es que el 20 de junio de 1868, el entonces coronel Francisco Cañedo contrae matrimonio con María Francisca de Jesús Bátiz Bátiz, con quien tendrá cuatro hijos: Veneranda, 1871; Rafael, 1872; Luz, 1873 y María Francisca, 1882.

Perteneció al sistema político más selecto del país por el simple hecho de ser compadre y compañero de armas del General Porfirio Díaz, al grado de que se afirma que el propio presidente Díaz le dijo “Señor General Cañedo: Juntos Luchamos y Juntos Subimos”.

El general Cañedo gobernó el estado de Sinaloa por un período de 32 años: de 1877 a 1909]]; ya que, si bien Mariano Martínez de Castro gobernó dos cuatrienios: 1880-1884 y 1888-1892, se considera que el verdadero mandatario fue Cañedo. Por derivación de su apellido, a esta época los historiadores le denominaron como Cañedismo.

A menor escala, pero en sincronía con el Porfiriato, este periodo atravesó dos etapas claramente definidas: la primera, situada entre 1877 y 1890, se caracterizó por una lenta reactivación de la economía y un saneamiento de las finanzas públicas, así como por el éxito contra las rebeliones y el desempeño de los caudillos militares; la segunda, que va de 1892 a 1910, se distinguió por una fase de infraestructura, invirtiéndose cuantiosas sumas al ferrocarril, la minería y la agricultura, dándose el despegue de la economía y un crecimiento poblacional.

Para el año de 1900, con 61 años a cuestas, el compadre de Porfirio Díaz creía llegado el momento de dejar en otras manos la gubernatura, y le hizo saber al Presidente “que los sinaloenses habían decidido que el Lic. Eustaquio Buelna Pérez fuera quien continuara la obra gubernamental”, a lo que el presidente Díaz responde: ¿De modo, compadre, que ya no vas a jugarla? Yo te hacía más hombre“. Con esa respuesta Cañedo no tuvo más remedio que reelegirse para el periodo 1900-1904.

Sin embargo, una neumonía fulminante fue la causa del fallecimiento, el 5 de junio de 1909, del general Cañedo. Horas antes de morir en su testamento hereda sus bienes a su esposa Francisca Bátiz y Bátiz; firman como testigos Manuel Clouthier y Diego Redo.

Seguidamente se plantea la sucesión enfrentándose José Ferrel Félix y Diego Redo de la Vega en una contienda llena de agitación y publicidad, que ganó el segundo, no sin dejar sospechas de un presunto fraude electoral.

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Fuente: https://www.ecured.cu/Francisco_Ca%C3%B1edo_Belmonte

Entrada armada por Juan Lizárraga Tisnado para Reporte Naranja

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