La honradez llevó al ingeniero Manuel Bonilla a la penitenciaría

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El 21 de mayo de 1910, las celdas se cerraban en Mazatlán para guardar al ingeniero Manuel Bonilla. Su delito, ser enemigo de los caciques y honrado a carta cabal.

Fue un Quijote este Manuel Bonilla, pero no un Quijote fantasioso que al final fue derrotado por la vida y su practicismo. Su actuación fue auténtica, así como sus agravios deshechos. No estaba conforme con la situación de cosas en que vivió y la combatió siempre.

Del recuerdo de su obra y en homenaje a él, en Mazatlán está la biblioteca municipal que lleva su nombre y sus estantes y sus libros, pues inmensa fue su biblioteca particular. Lleva su nombre una cuadra de calle, encerrada entre Olas Altas y la calle Venustiano Carranza. También se impuso su nombre a una calle del Infonavit-Jabalíes.

Dominio interior y prodigiosa inclinación hacia los ideales más puros de la humanidad, así es la vida de Manuel Bonilla, quien nació no sabemos en qué lugar de Sinaloa, aunque tal parece que en San Ignacio, el 9 de febrero de 1867. Estudió matemáticas en Estados Unidos para graduarse en ingeniería.

Regresó a México. En Culiacán inicia su carrera política como regidor del ayuntamiento, luego organizaría la contabilidad en la tesorería y trabajaría como visitador de Hacienda donde hizo un saneamiento y dio muestras de las múltiples capacidades de su inteligencia.

Su rectitud estaba fuera de duda. La Compañía Naviera del Pacífico recurrió a su honradez y al poco tiempo descubría una cuantiosa estafa. Consignó a los estafadores.

ENCENDIDO REVOLUCIONARIO

La lucha política en México fue confusa. Los hombres cambiaban de línea política con frecuencia ante la muerte de sus líderes. El ingeniero Bonilla estuvo siempre en la punta de la lanza política y con decidido tacto ingresaba siempre a la tendencia revolucionaria.

Así, no vaciló en renunciar a su cargo cuando Diego Redo —acaudalado terrateniente, dueño de la Fábrica “El Coloso”, que después de seis meses de prisión, bajo ciertas condiciones impuestas por el gobierno, administró el propio Bonilla— se impuso como gobernador de Sinaloa con votaciones fraudulentas, arrebatándole el triunfo al licenciado José Ferrel. En 1909 renunció como visitador de Hacienda por ese motivo.

Distanciado del régimen, Bonilla definió su actitud afiliándose a la candidatura de don Francisco I. Madero cuando llegó a Culiacán y fundó el Club Antorreeleccionista en Sinaloa, el cual dirigió.

Sustituye a Heriberto Frías en la dirección de El Correo de la Tarde y desde esa tribuna combate a las huestes porfiristas.
Su pluma combativa y su honradez causaron la animadversión de los caciques, cuyos odios lo enviaron a prisión, la que sólo sirvió para aumentar la popularidad del ingeniero Bonilla. El movimiento armado estaba a punto de estallar. Bonilla iba a ser enviado al Castillo de San Juan de Ulúa, pero alcanzó su libertad…

Se incorporó a Francisco I. Madero en Ciudad Juárez, y al ser derrotadas las fuerzas maderistas del lugar se le comisiona a establecer el orden en Sonora y Sinaloa. En Mazatlán organizaría los servicios públicos y un cuerpo de rurales que le valdría acerbas críticas de los terratenientes en su prensa. Las fotos publicadas son elocuentes.

El gobernador Diego Redo presentó su renuncia. En el gobierno provisional de Mazatlán fue nombrado Ministro de Comunicaciones y Obras Públicas. Muerto Madero, se incorpora a Venustiano Carranza, con quien tuvo diferencias políticas que le valdrían el destierro a Estados Unidos.

En 1914 vuelve a su patria y se alía a Francisco Villa, quien lo comisionó en el programa agrario por el cual fue también duramente criticado en la prensa.
Siempre estuvo en la raya revolucionaria y sin embargo, se daba tiempo para escribir sobre la historia de Sinaloa. Entre sus libros se cuentan De Aztlán a México, Peregrinación de los Nahoas, y estudio de Jeroglíficos Sinaloenses (algún día se conocerá el destino de estos ejemplares).

Falleció en Mazatlán el 17 de octubre de 1957.

Escrito por Juan Lizárraga Tisnado, publicado en NOROESTE-Mazatlán el 21 de mayo de 1982.

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