Joaquín Redo y Balmaceda, político y empresario, murió de pulmonía en Mazatlán el 13 de mayo de 1904

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Joaquin Redo y Balmaceda fue uno de los hombres más ricos e influyentes en Sinaloa durante el porfiriato. Nació en Victoria de Durango, Durango en 1833 y murió en Mazatlán, el 13 de mayo de 1904).

Fue un prominente empresario y político sinaloense. Durante los últimos años del siglo XIX, buena parte del Porfiriato, tuvo gran éxito empresarial y sus importantes relaciones políticas lo convirtieron en uno de los hombres más ricos e influyentes del estado de Sinaloa.

Fue hijo de Diego Redo, dueño de una importante casa comercial en la ciudad de Victoria de Durango, y de Francisca Balmaceda. Siendo muy joven se trasladó a Culiacán, donde conoció a Alejandra de la Vega, su futura esposa, única hija de una familia muy poderosa política y empresarialmente.

Del matrimonio de Joaquín Redo y Alejandra de la Vega, resultaron tres hijos: Joaquín, Alejandro y Diego (gobernador de Sinaloa durante la revolución Mexicana).

Murió de una pulmonía el 13 de mayo de 1904 en su casona de descanso en Mazatlán. Diego Redo de la Vega se quedó al frente de la empresa “Redo y Compañía” tras la muerte de su padre. Las buenas relaciones de Joaquín Redo con Francisco Cañedo, Porfirio Díaz, Ramón Corral y José Yves Limantour, le favorecieron para continuar con la hegemonía de los Redo en el centro de Sinaloa.

En 1878, Joaquín Redo y Balmaceda formó la Aurora, una zona integrada por extensiones de tierras compradas por Redo desde 1873 en el oriente de Culiacán. Ahí, instaló la primera fábrica de azúcar en Sinaloa, equipada con maquinaria moderna importada desde Estados Unidos.

El 28 de marzo de 1900 se colocó la primera piedra de lo que sería el ingenio azucarero “Eldorado” el cual fue el segundo ingenio azucarero de la familia Redo en Culiacán, se ubicaba en la población de Eldorado.

Gracias a su matrimonio con Alejandra de la Vega, Redo y Balmaceda se convirtió en propietario de la fábrica textil de la familia de la Vega. Junto con su esposa conformaron un capital social de 125 mil pesos. Tras la muerte de su suegro, cambió el nombre de la fábrica a “El Coloso”.

En 1866 Joaquín Redo, junto con algunos socios, fundó en Mazatlán la casa comercial Torre de Babel, que vendía tanto artículos nacionales como extranjeros.

En 1868, compró la fundición de Sinaloa

En 1888 firmó un contrato con la Secretaria de Guerra y Marina, para la construcción de un arsenal y una fábrica de armas y calderas.

El lichi, fruto de origen chino, fue sembrado por primera vez en México en la hacienda de los Redo, se dice que la primera planta de lichi sinaloense fue obsequiada por trabajadores chinos a Diego Redo a principios del siglo XIX, como agradecimiento por recibirlos en su hacienda. Actualmente, la cosecha de lichi en Eldorado, por productores locales, es parte importante de la economía de la región.

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