PREGUNTA ANTICIPADA / Blanca Nieves Palacios Barreda

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No me sorprendió, como considero no sorprendería a más de alguno, la pregunta que un cibernauta hiciera, tras señalar una larga lista de logros del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), afirmando que: “AMLO, es único, no vamos a encontrar a nadie más con su honestidad, sinceridad, ganas de trabajar por el pueblo de México y resistente a la tentación como él. Un sexenio con él ¿y después?”

Al término de tales afirmaciones, lanza las preguntas: ¿seguirá otro presidente como él? o ¿seguirá otro que nos vuelva a sumir en la podredumbre del neoliberalismo?

Tal defensa, surgió tras información vertida por, Scarlett Lindero en la Revista, “Cuestione”, cibernética también, en la que se da a conocer que, 16 de los 32 superdelegados estatales, traen consigo un abultado historial de corrupción, todos ellos nombrados por AMLO.

La situación entre los mexicanos, no va mejorando en lo que a unir esfuerzos se trata, antes, al contrario, la división que se dio durante la elección del pasado 2018, cada vez se profundiza más, cuando es el propio presidente que abona, a la separación de la sociedad mexicana.

La modalidad que eligió para estar informando al pueblo, ha resultado a todas luces contraproducente, “las mañaneras”, y /o conferencias de prensa matutinas diarias, han despertado suspicacia entre el gremio periodístico, por su estructura, su dinámica y sus marcadas preferencias entre los periodistas que ahí acuden desde las 4 de la madrugada, para tener oportunidad de ser admitidos.

Desde su campaña, el presidente AMLO, fue lo suficientemente explícito, sobre la corrupción que inundaba a nuestro país; el autoritario y represivo ejército, que por décadas veníamos padeciendo; la impunidad imperante entre los políticos coludidos con empresarios; la complicidad entre las altas autoridades de la Procuraduría y el poder judicial con los delincuentes, la ausencia de ética profesional entre los medios de comunicación masiva y los periodistas que en ellos laboraban, con sus muy honrosas excepciones, (muchas de esas excepciones), ya no pueden exigir justicia, los asesinaron.

No puede decir AMLO, que no sabemos cual era la situación en México, la vivimos la padecimos, y la sufrimos y por eso, votamos por él; por miles se contaron los asesinatos durante el largo tiempo que él anduvo en campaña, para su fortuna, nunca fue detenido, ni agredido, ni se deseaba, ni se desea.

Pero, en la información que nos daba el candidato dirigente del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), dejaba entrever que, de llegar él a la presidencia, sería el pueblo quien gobernaría, como corresponde a un país en el que se rige por un sistema democrático; simple y sencillamente no fue así; el gabinete electo por él, se conformó con personajes a los que el mismo criticaba y muchos de ellos, empresarios, priistas, panistas, y militares, forman parte de su gabinete y, son hoy el objetivo principal de sus adulaciones.
De AMLO, no se conocía ni su afiliación religiosa, hoy a pesar de que, en sus mañaneras, ensalza al Estado laico, y cita con frecuencia a su inspirador, Don Benito Juárez, no pierde la oportunidad de subir al estrado, junto a él al ministro de la iglesia Evangelista cristiana, quien tiene derecho de picarte en su oficina, lo que no ocurre con cualquier otro ciudadano.

Los logros de un presidente no se miden solo por el hecho de haber implementado programas de apoyo económico a jóvenes, niños y ancianos, que parecieran otorgarse con un propósito bien definido, que es afianzar lazos de tipo clientelar y no con una verdadera visión de cambio en el país.

No es posible que con los mismos personajes que detentaron el poder, pueda haber un cambio, queda a la perfección aquello del, “gatopardismo”, pero vemos que en este nuevo gobierno ni las formas se cuidaron y se sigue brindando todo el apoyo y respaldo a quienes exprimieron al país como es el caso, solo por mencionar alguno, el de Raúl Salinas Pliego.

La retórica cotidiana de AMLO, sigue siendo escuchada por muchos mexicanos en los que fomenta el odio al: “corrupto”, “neoliberal”, “adversario”, “conservador ,“fifi”, al “chayotero” y nada se ha hecho de manera clara y puntual contra esos señalados; la reiteración está cansando, al grado de que, muchos ciudadanos, a todo lo que el presidentes sigue diciendo le empiezan a responde: nosotros ya lo entendimos, ¿lo has entendido tú?.

                                                                                 bnpb146@hotmail.com

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