Cucharada de Luna/ La decisión de ser madre/ Carolina Delgado

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La decisión de ser madre
Carolina Delgado
Chicas, ¿alguna vez se han preguntado si es o era su deseo ser madre? Yo sí, un montón de veces. Recuerdo que de niña jugaba a las muñecas; a que yo era su mamá. También jugaba con las vecinas de la cuadra a armar toda la casa de la Barbie y por supuesto no podía faltar el cuarto del bebé, es más, hasta tenía la muñeca embarazada. Además, provengo de una familia donde la maternidad es una vivencia común, no por nada mi abuelita parió 14 hijos.
Realmente mi vida adolescente y juvenil no giró en torno a la maternidad. Me considero una mujer de metas firmes y siempre he tenido claro lo que quiero. En mi cabeza existe un plan de vida. Primero fue estudiar, luego un trabajo, luego casarme (si encontraba un buen candidato), luego los hijos y por supuesto, a la par, divertirme. Hasta el momento vamos bien. Hoy tengo un trabajo con el que me considero una mujer exitosa, estoy felizmente casada y recién me convertí en mamá. Sin embargo para poder lograrlo, pasé por un proceso muy complicado.
En primera, considero que traer un hijo al mundo no es una decisión individual, más bien es una decisión de pareja. Pero bueno, en lo personal, así como les decía, me lo pregunté muchas veces. Cuando era más joven lo veía como algo muy, muy lejano, pero el deseo siempre vibró en mí. Conforme pasaban los años la idea era más recurrente, ya mi reloj biológico empezaba a marcar. Mil escenarios llegaban a mi cabeza. De inicio, yo juraba que era infértil y que no lo iba a lograr. Después pensaba en la complejidad de dar vida a un ser, que quizá una mañana iba a sentir mil mareos y vomitaría todo el santo día, o que un día así nada más sentiría las pataditas de aquel bebé y que cuando menos lo pensara ya estaría gritando a todo pulmón esperando su llegada. Ni hablemos de los múltiples chequeos médicos a los cuales te sometes para el control prenatal (lo digo porque soy bien sacatona). Y así, mil cosas; ni por la mente me pasaba lo difícil que puede llegar a ser el post parto y no se diga la crianza, pero bueno, eso amerita otra participación.
¿Cómo fue que tomé la decisión? Primero, lo platiqué con mi esposo, nos imaginamos como una familia de 5 (porque en ese entonces teníamos dos perros) y hablamos del compromiso que esto implicaba, para ambos. En segundo lugar hicimos cuentas y dijimos: ok, si nos alcanza, si podemos brindarle a un bebé lo necesario. Tercero, pasé por un chequeo médico donde se determinó que todo estaba en orden para poder lograrlo. Estábamos listos, ¡qué nervios! Cuando de pronto pensé en lo que iba a repercutir mi crianza, mi estilo de vida y mis traumas en ese nuevo ser. El miedo me paralizó. Más que cualquier evento médico, me aterraba el hecho de pensar en que el ser que podía traer al mundo quizá podría sufrir. Sin embargo, imaginar que podía ser todo lo contrario, que quizá lograríamos criar a un ser feliz, a un ser bondadoso y que la cadenita podría seguir, me dio esperanza. Y aquí estamos, siendo padres por primera vez.
De mi círculo de amigas, somos muy pocas las que tenemos hijos. En la actualidad, el convertirse en mamá ya no es prioridad. A pesar de eso, existe un grupo de mujeres que tienen la idea de que si no son mamás no se sentirán realizadas. En lo personal, yo me sentí completa siendo joven y saliendo a divertirme con mis amigas, estando en casa de mis papás, al lograr mi último grado de estudios, al echar la flojera, al casarme, al viajar, y ahora siendo madre, también me siento así. Sin embargo, las cosas cambian, los escenarios cambian, las prioridades cambian. Hoy sin duda, mi familia y mi bebé, son lo primero, y si ellos están bien, todo está bien.
Por otra parte también hay otro grupo de mujeres que están convencidas de que no quieren convertirse en madres. Incluso, existe un tercer grupo que es el que me preocupa; el de aquellas que no tienen la información y conciencia de lo que implica ser madre, ya que ignoran los métodos anticonceptivos y traen al mundo “los hijos que Dios les manda”, así nada más porque Dios provee.
¿Que si la maternidad es algo hermoso? Ese adjetivo le queda corto ¿Que si es algo desgastante? Este también. Definitivamente ser mamá no es algo que se deba tomar a la ligera, es más, debería ser la decisión mejor pensada de tu vida. Si te consideras una persona con capacidad de compromiso, ya la llevas de ganar, porque la maternidad es puro compromiso, pero no de ese que se siente forzado, sino de ese que se da así, por puro amor.
En este instante me siento tan feliz, que la sonrisa no se me borra pese al cansancio. Siento una euforia por haberlo logrado, y me siento poderosa porque fui capaz. Ahora doy gracias a la vida por permitirme experimentar la dicha de ser madre, y haber obtenido el título de doctor en genética humana en colaboración con mi esposo. Si, ser mamá es muy, muy padre, y no serlo, también.

*La Doctora Carolina Delgado es una investigadora científica, también es pintora y madre de familia, promete colaborar regularmente en www.reportenaranja.com.mx con su columna “Mami, Mamita””, con temas de lactancia, maternidad, crianza respetuosa, etc.

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